S&SF 3. Ahorro.

Con las piezas del puzzle que hemos colocado en el primero de esta serie de posts y en el segundo, ya estamos en condiciones de poder ver el cuadro financiero que nos muestran nuestras piezas. 

La Filosofía nos ayuda a realizarnos preguntas acerca de las cuestiones fundamentales de la vida. También acerca de las relacionadas con nuestra dimensión financiera. Así que, aquí os lanzo yo una:

¿Qué pieza hemos de colocar primero?

¿La pieza del gasto...?, ¿La del ingreso..?, ¿O quizás la del AHORRO?


Warren Buffett lo tiene claro y te dice: "No ahorres lo que te queda después de gastar, gasta lo que te queda después de ahorrar". Si estamos de acuerdo con él, esto implica fijarnos uno o unos objetivos de ahorro y por lo tanto hacernos otra serie de preguntas tales como: ¿Qué?, ¿Para qué?, ¿Por qué? o ¿Cómo..?

No me vengas con la típica respuesta: "Para lo que gano, me lo gasto en esto o lo otro (muy típico lo de echar el EUROMILLÓN...) que -en definitiva- también hay que disfrutar de la vida... No?" porque yo te responderé con palabras del poeta (considerado por algunos también como el primer filósofo griego) Hesíodo "Si añades lo poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho".


Lejos Hesíodo de ensalzar los beneficios del interés compuesto y su efecto de bola de nieve, lo que nos revela es que, como tantas cosas en la vida, el ahorro también es cuestión de disciplina, constancia, método y paciencia.

Concluyendo, para poder ahorrar e invertir ese excedente tendremos que generar un escenario de gastos inferiores a nuestros ingresos. ¿Estás dispuesto a ello?

Para terminar con esta serie de posts de "S&SF" y como he hecho en los anteriores, te dejo algunos párrafos de FINANSOFÍA relacionados con lo abordado aquí para ayudarte, ya no a obtener la respuesta adecuada, sino a lo necesario para ello, a hacerte la pregunta adecuada.


  • Del capítulo 2:

Sócrates consideraba que todo lo que se podía atesorar (salud, dinero, fama…) podía hacer feliz al hombre siempre y cuando se hiciera un buen uso de ello, desde la rectitud del alma. Podríamos interpretar esta afirmación desde el punto de vista de la generación de valor; solo una administración adecuada de los recursos es capaz de generar un resultado óptimo y desde el punto de vista de la responsabilidad; con un propósito más allá de la propia persona: la sociedad.


  • Del capítulo 3:

⬛ ¿Qué relación tengo con la incertidumbre?

¿Tienes suficientes capacidades para la gestión en ámbitos de incertidumbre o conoces en quién puedes apoyarte?

⬛ ¿Estoy en disposición de afrontar situaciones de riesgo? ¿Hasta qué punto?

¿Qué carácter —en este sentido— tengo? He de afrontar un nivel de riesgo para el que tenga capacidad… Y recursos suficientes. A veces el plan B va antes que el A.



  • Del capítulo 6:

Plan de desarrollo. Hoja de ruta y definición de hitos

Aunque no tenemos una bola de cristal y es difícil saber si conseguiremos lo que tenemos en mente y, mucho menos, si lo haremos cuando lo prevemos; es fundamental tener un plan sobre el que, a modo de mapa, poder guiarnos en los pasos que vamos a ir dando.

Es conocida la afirmación de Friedrich Nietzsche: «Aquel que tiene un porqué para vivir, se puede enfrentar a todos los cómos». Nuestro plan de desarrollo nos conduce a nuestro «porqué» (nuestro propósito), es la brújula que nos marca el Norte y nos ayuda a fijar el rumbo correcto.


  • Del capítulo 9:

No podemos entender las finanzas sin contemplarlas desde una dimensión sentimental. La interacción entre las finanzas y la psicología parece clara al constatar el hecho de que, como personas, somos seres «con razón y corazón» que construimos, mantenemos y terminamos relaciones financieras.

A la reflexión filosófica que he propuesto durante todas estas líneas, es interesante añadir la derivada de un enfoque psicológico que nos ayude a comprender nuestra existencia y comportamiento —en este caso a nivel financiero— gracias a las evidencias científicas que sustentan esta disciplina y su aporte a la filosofía.

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